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Historia - Fundación de Yauco

Debe su nombre esta ciudad al río y territorio sudoeste de Puerto Rico, Yauco, originalmente llamado en lengua taína Coayú o Coayuco. Este territorio fue asiento de la tribu más numerosa de la isla, en la cual gobernaba el cacique más importante, Agüeybana. Fue éste el primer territorio visitado por el conquistador Juan Ponce de León. Después de la muerte de Agüeybana, quien fue amigo de los conquistadores, fue sustituido en el mando por Agüeybana Segundo, más conocido como Guaybaná, quien inició la insurrección contra los conquistadores, en la cual resultaron muertos numerosos españoles, entre ellos Cristóbal de Sotomayor. Aunque se ha afirmado que Guaybaná murió en esta primera fase de la lucha, diversos testimonios lo señalan dirigiendo la guerra de guerrillas que se prolongó por muchos años entre taínos, caribes y europeos.

La fundación de este pueblo se debe a los constantes ataques de los piratas a las costas y a San Germán de Las Lomas. Esto motivó que sus habitantes tuvieran que emigrar hacia otras tierras. Siendo esto así, para fines del Siglo XVII, dos familias españolas procedentes de San Germán, buscaron las cercanías del Río Coayuco y allí construyeron sus casas.

En 1747, para edificar el pueblo en la Riviera de Nuestra Señora del Rosario se hizo una nómina de todos los vecinos, siendo estos los primeros en el proceso inicial de nuestra vida ciudadana. Los firmantes eran solo los jefes de familia. Para poder recibir el pan de la fe tenían que trasladarse a San Germán lo que les obligaba a caminar largas jornadas.

Para resolver esta situación, decidieron edificar La Ermita de Barinas, que fue la primera construcción religiosa dedicada al culto católico en la comunidad yaucana. Esta Ermita estaba bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario de Yauco.

Poco a poco las familias fueron creciendo hasta convertirse en una población de alrededor de 100 personas y decidieron delegar en Don Fernando Pacheco el gestionar él la petición al gobernador y capitán general de la Isla, Don Felipe Ramírez de Estenós. El 31 de enero de 1755 se hace la petición formal de decretar a categoría de pueblo a Yauco.

Un 29 de febrero de 1756 queda Yauco fundado como pueblo.

A partir de la Real Cédula de Gracias de 1815 la población de Yauco prosperó notablemente, debido especialmente a la introducción del cultivo del algodón, el azúcar y el cafeto y a los numerosos inmigrantes corsos y de otros lugares de Europa que se establecieron en la zona montañosa del sudoeste de la isla y se dedicaron a la agricultura. La actividad inicial de los inmigrantes fue la producción de algodón, estimulados por los altos precios de la fibra. Más adelante la economía se basó en el cultivo de la caña de azúcar, y proliferaron las haciendas. Una tercera etapa comenzó con el café, sembrado en los primeros momentos en los barrios Rancheras y Diego Hernández, pero que más tarde se apoderó de Aguas Blancas, Frailes y Rubias. De tal manera--- predominaron los corsos que hacia 1886 entre los diez propietarios de fincas más importantes de Yauco siete eran de ese origen, uno catalán y dos puertorriqueños. Los precios del grano subieron ininterrumpidamente desde 1846 hasta 1894.

El aumento poblacional consecuencia de la bonanza cafetera se reflejó en los barrios que fueron naciendo. En 1872 el pueblo ya tenía once viviendas de mampostería, más de doscientas veinte de madera y casi cien bohíos. A fines de siglo los barrios sumaban veinte: Algarrobos, Almácigo Alto, Almácigo Bajo, Aguas Blancas, Barina Alta, Barina Baja, Collores, Diego Hernández, Duey, Frailes, Guánica, Jácana, Naranjo, Quebradas, Rancheras, Río Prieto, Sierra Alta, Susúa Alta, Susúa Baja y Vegas.

El 24 de mayo de 1897 alrededor de sesenta insurrectos se levantaron en armas contra el régimen colonial español. Entre sus líderes se contaban Fidel Vélez, Manuel Catalá, Antonio Mattei Lluveras, Agustín Morales y otros. Cuando intentaron apoderarse del Ayuntamiento fueron rechazados por el Ejército, que ya tenía confidencias de la conspiración y los esperaba.